Periodista y escritora. En unos días presentará su nuevo libro, Tanto amor, en el que el lector puede ser testigo de 39 relatos unidos por el amor. Humor, ironía –de la que la propia autora asegura no poder escapar–, romances y un sinfín de sentimientos encontrados, se agrupan en una publicación editada por Tres Fronteras, que será presentada el próximo miércoles por la escritora Lola Dueñas.
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MARGA JIMÉNEZ-FONTES La editorial murciana Tres Fronteras publica el segundo libro de relatos de la escritora y periodista, presentadora del programa Black Coffe de LaOpinión Televisión, Lola Gracia, titulado Tanto amor. Un conjunto de 39 relatos que pasean al lector por los laberintos tortuosos de la fascinación, la melancolía, las dudas, la culpabilidad y el romance con personajes contradictorios y muy humanos. El libro cuenta con las ilustraciones de Albert Buendía y prólogo de Pura Salceda. Será presentado por la escritora Lola Dueñas el próximo 6 de octubre en el Museo Arqueológico de Murcia, a las ocho de la tarde.
Convénzame de que el amor existe.
El amor existe, pero hay que tener valor para enamorarse, porque también se sufre. La gente se ha vuelto más cómoda y prefiere relaciones superficiales.
En su libro describe diferentes tipos de amor, ¿al final todo se reduce a lo mismo?
No. Hay diferentes tipos de amor. Dragó dice que todo es el mismo amor, pero hay amores que no son sanos, los adictivos. Estos no son los mejores.
¿Con cuál se quedaría?
Yo apuesto por los amores pasionales, pero se sufre demasiado. Cuando uno se enamora se siente muy bien, pero eso no dura siempre. Ojalá pudiéramos vivir con ese nivel de ilusión toda la vida, pero es imposible.
¿Existe el amor perfecto?
No es una utopía que exista el buen amor. Ya lo definió el Arcipreste de Hita y era monje. Creo que siempre ha existido el anhelo de definir el amor perfecto, pero para cada uno es diferente, depende de las necesidades de cada persona.
Seguimos con el amor. ¿Hay amor sin sexo?
Sí que lo hay, pero con sexo me mola más (risas).
¿Y el amor tiene edad?
No tiene edad, lo tengo clarísimo. Es cierto que las personas conforme cumplen años por dentro se sienten igual que cuando tenían 20 o 25 años. Esa es la tristeza de envejecer. Pero yo veo muy normal que una persona de setenta años se vuelva a enamorar.
Con el ritmo de vida de la sociedad, los problemas de hoy en día, ¿hay ganas de buscar el amor?
Ganas siempre hay, pero incluso hay ganas de sexo. Ambas cosas cansan, ya lo decía en su blog Josep Tomás: «Follar cansa». Pero hay que ponerle empeño y con un poco de voluntad se puede encontrar.
¿Qué busca despertar Tanto amor en el lector?
He intentado no mezclar, que no fuera muy lineal. El lector va a encontrar humor, ironía (no puedo evitarla), y también mucho erotismo y pasión.
¿A la hora de escribir los relatos se ha basado en experiencias personales?
No. En la mayoría de ellos se ven reflejadas cosas que me han contado. Los personajes, por desgracia, no tienen nada que ver conmigo.
¿Por desgracia?
Sí. Porque mi vida es muy normal y las vidas de los personajes de Tanto amor son muy interesantes.
¿El lector podrá verse identificado con alguno de los personajes?
En algunos sí y en otros mejor que no, porque mueren. A mi me pasa un poco como a Hitchcock, que decía que hacía cine para alejarse de la realidad. En mi caso, mis personajes puede que sí existan en la vida real, pero serán personas muy raras.
¿Qué tal ha sido colaborar con el ilustrador Albert Buendía?
No nos conocemos personalmente, pero descubrí sus ilustraciones en su blog y me encantaron. Se lo propuse y aceptó. Es un tío brillante.
Por último, ¿el amor puede durar toda la vida?
El amor universal, el del cariño, sí. Pero el pasional como mucho puede durar 3 o 4 años.
Convénzame de que el amor existe.
El amor existe, pero hay que tener valor para enamorarse, porque también se sufre. La gente se ha vuelto más cómoda y prefiere relaciones superficiales.
En su libro describe diferentes tipos de amor, ¿al final todo se reduce a lo mismo?
No. Hay diferentes tipos de amor. Dragó dice que todo es el mismo amor, pero hay amores que no son sanos, los adictivos. Estos no son los mejores.
¿Con cuál se quedaría?
Yo apuesto por los amores pasionales, pero se sufre demasiado. Cuando uno se enamora se siente muy bien, pero eso no dura siempre. Ojalá pudiéramos vivir con ese nivel de ilusión toda la vida, pero es imposible.
¿Existe el amor perfecto?
No es una utopía que exista el buen amor. Ya lo definió el Arcipreste de Hita y era monje. Creo que siempre ha existido el anhelo de definir el amor perfecto, pero para cada uno es diferente, depende de las necesidades de cada persona.
Seguimos con el amor. ¿Hay amor sin sexo?
Sí que lo hay, pero con sexo me mola más (risas).
¿Y el amor tiene edad?
No tiene edad, lo tengo clarísimo. Es cierto que las personas conforme cumplen años por dentro se sienten igual que cuando tenían 20 o 25 años. Esa es la tristeza de envejecer. Pero yo veo muy normal que una persona de setenta años se vuelva a enamorar.
Con el ritmo de vida de la sociedad, los problemas de hoy en día, ¿hay ganas de buscar el amor?
Ganas siempre hay, pero incluso hay ganas de sexo. Ambas cosas cansan, ya lo decía en su blog Josep Tomás: «Follar cansa». Pero hay que ponerle empeño y con un poco de voluntad se puede encontrar.
¿Qué busca despertar Tanto amor en el lector?
He intentado no mezclar, que no fuera muy lineal. El lector va a encontrar humor, ironía (no puedo evitarla), y también mucho erotismo y pasión.
¿A la hora de escribir los relatos se ha basado en experiencias personales?
No. En la mayoría de ellos se ven reflejadas cosas que me han contado. Los personajes, por desgracia, no tienen nada que ver conmigo.
¿Por desgracia?
Sí. Porque mi vida es muy normal y las vidas de los personajes de Tanto amor son muy interesantes.
¿El lector podrá verse identificado con alguno de los personajes?
En algunos sí y en otros mejor que no, porque mueren. A mi me pasa un poco como a Hitchcock, que decía que hacía cine para alejarse de la realidad. En mi caso, mis personajes puede que sí existan en la vida real, pero serán personas muy raras.
¿Qué tal ha sido colaborar con el ilustrador Albert Buendía?
No nos conocemos personalmente, pero descubrí sus ilustraciones en su blog y me encantaron. Se lo propuse y aceptó. Es un tío brillante.
Por último, ¿el amor puede durar toda la vida?
El amor universal, el del cariño, sí. Pero el pasional como mucho puede durar 3 o 4 años.
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